1
Prepara un guion fácil de pronunciar
Escribe para el oído en lugar de para la página. Usa frases cortas, una puntuación familiar y pausas explícitas donde el oyente necesite tiempo para asimilar una idea. Elimina las notas, las indicaciones escénicas y los símbolos que no deban pronunciarse.
2
Describe la interpretación
Indica el papel, el tono, el ritmo y el público previsto con un lenguaje sencillo. Por ejemplo, pide un narrador instructivo y sereno, con una dicción clara y una breve pausa después de cada sección. Una indicación específica es más fácil de evaluar que solicitudes vagas como “hazlo mejor”.
3
Genera, escucha y revisa
Crea la primera interpretación, escúchala con auriculares y altavoces, y luego revisa una variable a la vez. Comprueba la pronunciación, el énfasis, las pausas y la relación entre la voz y cualquier música o video que haya debajo.